La meteorología, una materia fundamental en la obtención de tu título náutico.
El año 2026 ha comenzado con una circulación atmosférica de una intensidad inusual.
El habitual pasillo atlántico con borrascas que, procedentes de las áreas tropicales y subtropicales del océano atlántico, suelen barrer la mitad norte de Portugal y España, se ha extendido esta vez al conjunto de la península ibérica y ha impactado con especial violencia, en el litoral suroeste, descargando toneladas de agua, con vientos huracanados y olas gigantescas que han destrozado muchas zonas del litoral atlántico.
Este escenario de borrascas sucesivas no es solo un desafío mayúsculo para cualquier marino experimentado sino también una excelente lección para quienes están preparando su título PER y sus prácticas náuticas. Entender estos fenómenos es una de las bases de la seguridad en la navegación que impartimos en Escuela Náutica Avante.
Pero ¿a qué se debe esta “sobre actuación” atmosférica que analizamos habitualmente en nuestros cursos náuticos?
Todas las borrascas que están cruzando el océano atlántico rumbo al litoral occidental europeo arrastran con ellas un “río atmosférico” hiperactivo. Se trata de filamentos estrechos de humedad que proceden de las zonas tropicales del Atlántico y que abordamos en el programa teórico de los títulos de PER ya que son clave en la circulación general de las masas de aire en el océano Atlántico norte.
En este arranque del 2026 el anticiclón de las Azores está más débil de lo habitual y se ha desplazado claramente hacia el sur.
Por otra parte, el chorro polar con aire muy frío está presentando grandes ondulaciones, parecido a los meandros de un río, lo que permite que el aire frío baje mucho en latitud y se encuentre con las masas de aire, especialmente húmedas y cálidas de las bajas presiones.
Este fatídico encuentro es lo que ha provocado profundas ciclogénesis y borrascas de gran impacto como las que hemos visto con las borrascas Leonardo y Marta. En las clases de nuestras academias náuticas Avante Madrid y Avante Valencia enseñamos a interpretar estos mapas isobáricos para que sepas cuándo es el momento de largar amarras o de, por el contrario, reforzarlas.
Maniobra de reducción de superficie vélica
al paso de un chubasco.
Maniobra de reducción de superficie vélica al paso de un chubasco.
En este arranque del 2026 el anticiclón de las Azores está más débil de lo habitual y se ha desplazado claramente hacia el sur.
Por otra parte, el chorro polar con aire muy frío está presentando grandes ondulaciones, parecido a los meandros de un río, lo que permite que el aire frío baje mucho en latitud y se encuentre con las masas de aire, especialmente húmedas y cálidas de las bajas presiones.
Este fatídico encuentro es lo que ha provocado profundas ciclogénesis y borrascas de gran impacto como las que hemos visto con las borrascas Leonardo y Marta. En las clases de nuestras academias náuticas Avante Madrid y Avante Valencia enseñamos a interpretar estos mapas isobáricos para que sepas cuándo es el momento de largar amarras o de, por el contrario, reforzarlas.
Con esta denominación genérica se nombra a esas bajas presiones que generan alertas naranjas y rojas por viento, oleaje y lluvias.
Además se bautizan con nombres (masculino-femenino) que no responden a “romanticismos meteorológicos” sino a cuestiones de eficiencia operativa.
La AEMET y otros servicios europeos acuerdan estos nombre que alternan el género siguiendo un orden alfabético estricto.
La lista se reinicia cada 1 de septiembre, que es cuando empieza el año meteorológico..
Desde el inicio del año, ya son nueve las borrascas bautizadas por su riesgo:
🌀 Goretti (6 de enero): Desató un fuerte temporal en el Cantábrico con vientos de componente norte.
🌊 Harry (16 de enero): Afectó sobre todo al área mediterránea y Baleares con un fuerte temporal de levante (el viento más exigente de nuestra zona de prácticas en Valencia).
🌬️ Ingrid (20 de enero): Abrió las puertas a un flujo atlántico sin control, dejando al anticiclón de las Azores como mero espectador.
☔ Juan (24 de enero): Cruzo la península dejando lluvias generalizadas y un descenso brusco de temperaturas.
🚨 Kenan (28 de enero): Provocó avisos naranjas por rachas de viento superiores a los 90 km/h en el cuadrante noroeste.
💧 Leonardo y Marta (2 de febrero): Estas dos borrascas sucesivas provocaron lluvias torrenciales y desalojos preventivos en el suroeste de España.
🌪️ Nadine (8 de febrero): Reactivó los vientos huracanados en el litoral atlántico, dificultando las maniobras en puerto.
💥 Oriana (12 de febrero): La más reciente, con olas gigantes en el Cantábrico y vientos extremos que nos obligan a reforzar amarras en todo el Mediterráneo.
En Escuela Náutica Avante seguimos de cerca su evolución como una parte importante de nuestras enseñanzas de meteorología en las clases teóricas de PER en Madrid y Valencia, así como en las practicas náuticas
Un tren de borrascas es el escenario más hostil para una embarcación de recreo.
La borrasca se desplaza rápido (unos 40 kms/h), más veloz que nuestro barco, y por lo tanto, el viento va rolando (cambiando de dirección) y provocando, olas con diferentes direcciones.
Y el peor escenario se produce cuando las olas rompen y desatan toda su energía.
El impacto de una ola rompiente sobre el casco, especialmente si es por el través es de violencia extrema. Como un gran puñetazo de una enorme masa de agua descontrolada.
Los chubascos de agua y/o viento son muy frecuentes obligando a cambiar velas con el peligro implícito en las maniobras.

El anticiclón de las Azores (H) “recupera posiciones” y se coloca más al Norte en cuña entre dos borrascas de alto impacto Oriana a la derecha y Pedro arriba ligeramente a la izquierda.
La borrasca Oriana (L) tiene ya su centro sobre Francia, pero se genera un gradiente (diferencia de presión) muy fuerte en toda la península ibérica con vientos del sur de hasta 50 nudos.
Al NNW del anticiclón otra borrasca de gran impacto con nombre Pedro se desvía hacia el noreste.
El pasillo atlántico se desplaza al norte y parece dar un respiro al maltrecho sudoeste peninsular.
En la Escuela Náutica Avante nuestra premisa es clara: Al mar no se le tiene miedo, se le tiene respeto.
Siguiente consejo a los navegantes: infórmate de la previsión meteorológica siempre antes de zarpar. Que no te engañen las apariencias. En invierno, un día soleado y con la mar llana en el Mediterráneo puede estar escondiendo un fuerte temporal de poniente.
Por eso, en Avante, te enseñamos a interpretar el parte meteorológico, contrastando la información con nuestra experiencia y anteponiendo ante todo la seguridad.
Mejor lugar para “navegar” con temporal: amarrados en puerto, cuidando nuestro barco, recolocando las defensas y reforzando amarras.
La impartición de las prácticas de navegación y seguridad nos exige un plus de precaución ante los alumnos que están empezando.
La meteorología, los conocimientos básicos y el análisis de la predicción meteo también forman parte de los programas teóricos de enseñanza que impartimos en Avante para la obtención de los títulos náuticos.
Tras el temporal viene la calma. Y el litoral español nos ofrece cientos de días cada año para salir a navegar en condiciones óptimas y disfrutar de nuestros más de 8000 kms de costa.
La diferencia principal radica en la intensidad del viento y la presencia de precipitación que llega a la superficie:
Chubasco seco: La nube no descarga lluvia en el mar. Al mantener su estructura, el pasillo de aire es más estrecho y el viento refresca con mucha fuerza, siendo más peligroso para la estabilidad.
Chubasco húmedo: Presenta precipitación moderada o fuerte. Curiosamente, suele generar menos viento que el seco, ya que la propia lluvia “aplasta” el oleaje de forma temporal.
En el tema de Meteorología del Curso de PER en Madrid y Curso de PER en Valencia se explican las masas de aire, la terminología relacionada con el viento, los chubascos y los vientos térmicos, así como las mejores fuentes para obtener y analizar la predicción de la meteorología.
La maniobra fundamental es la reducción de la superficie vélica (tomar rizos) para mantener la estabilidad del barco ante el aumento de la intensidad del viento.
Para realizarla con éxito, la clave es la anticipación:
Vigilar barlovento: Observar por dónde viene el viento.
Detectar señales: Nubes oscuras y aumento de “borregos” (olas que rompen).
Precaución nocturna: Al no ser visibles, los chubascos de noche exigen reducir vela de forma preventiva.
En la Escuela Náutica Avante es habitual realizar estas maniobras de reducción de superficie vélica al impatir las prácticas de vela.
El impacto del tren de borrascas que ha atravesado el litoral peninsular e insular español ha sido de tal magnitud que en la Escuela Náutica Avante suspendimos temporalmente las prácticas de navegación en Valencia y todas las flotas han permanecido amarradas en puerto. Todas las prácticas de navegación y seguridad se han suspendido en enero 2026.
Desde el punto de vista de las enseñanzas de náutica de recreo el tren de borrascas de alto impacto ha servido para profundizar a nivel didáctico, tanto en el título de PER como en el título de Patrón de Yate, en los contenidos relativos a temporales, sus causas y la seguridad en navegación.
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